La ceremonia en memoria de los migrantes fallecidos será este sábado 31 de octubre a las 10:00 de la mañana, debido a las restricciones migratorias y al aumento del nivel del río Bravo.
Por segundo año consecutivo, la misa binacional en memoria de los migrantes fallecidos se celebrará del lado estadounidense, luego de que las condiciones migratorias y la crecida del río Bravo impidieran realizarla en el punto fronterizo donde tradicionalmente se reunían fieles de México y Estados Unidos.
El sacerdote Francisco Javier Bueno Guillén, director de la Casa del Migrante de Ciudad Juárez, informó que la ceremonia se llevará a cabo este sábado 31 de octubre a las 10:00 de la mañana, en las instalaciones de la organización Abara, ubicadas en Old Fort Bliss, en el número 1829 oeste de la calle Paisano, en El Paso, Texas.
La celebración será encabezada por el obispo de Las Cruces, Peter Baldacchino, y contará con la participación de representantes de las diócesis de Las Cruces, El Paso y Ciudad Juárez. También asistirán el propio Bueno Guillén y el administrador diocesano de Ciudad Juárez, Armando Benavides.
Una tradición que busca unir a las dos fronteras
Durante 27 años, la misa se realizó sobre un puente que conectaba simbólicamente a ambos países sobre el cauce internacional. En esos encuentros, religiosos y migrantes se reunían del lado mexicano, donde ondeaban banderas de distintas nacionalidades, mientras activistas y participantes los acompañaban desde territorio estadounidense.
Sin embargo, el año pasado, durante la administración del presidente Donald Trump, las autoridades impidieron que la ceremonia se efectuara en ese punto por primera vez. En aquella ocasión, el obispo de El Paso, Mark J. Seitz, encabezó la celebración en Estados Unidos.
Bueno Guillén lamentó que las condiciones actuales impidan recuperar el formato tradicional, tanto por las políticas migratorias estadounidenses como por el incremento reciente del nivel del río.
El sacerdote señaló que realizar la ceremonia en medio de la frontera representaba una manera de expresar que la Iglesia busca acompañar a las personas sin distinción de nacionalidad y más allá de las divisiones territoriales.
Aun así, destacó que la imposibilidad de reunirse en el cauce no significa que deba suspenderse la tradición, sino que es necesario mantener la unión entre las comunidades religiosas de ambos lados de la frontera.
Invitan a participar de manera presencial o virtual
El director de la Casa del Migrante convocó a los habitantes de Ciudad Juárez y El Paso a participar en la misa, ya sea de manera presencial o mediante la transmisión en vivo que se realizará a través de las redes sociales de la Diócesis de Ciudad Juárez.
Explicó que, aunque el flujo migratorio ha disminuido, continúan registrándose fallecimientos de personas que intentan llegar a Estados Unidos o que pierden la vida durante su recorrido.
Por ello, pidió mantener presentes a quienes han muerto lejos de sus hogares, así como a quienes todavía se encuentran separados de sus familias.
La misa busca ofrecer un espacio de oración por los migrantes fallecidos y reiterar el llamado a la solidaridad y al acompañamiento de quienes atraviesan la frontera en busca de mejores condiciones de vida.
La Casa del Migrante, institución católica que abrió sus puertas en Ciudad Juárez hace 36 años, continúa brindando alojamiento a personas en contexto de movilidad. Actualmente, ofrece refugio a más de 20 personas, de acuerdo con lo informado por su director.